Cómo se invierte en commodities?

 

 

El mercado de inversión de comodities o en materias primas tiene varias opciones donde invertir. Cada vez más surgen puestos de bolsa en los cuales se puede invertir en productos como el oro, el petróleo, productos agrícolas para consumo o para producción de biocombustibles, metales como aluminio, cobre y níquel, entre otros productos más, se encuentran al alcance de inversionistas. La mayoría de estos mercados en sus países de origen.
La inversión se puede hacer mediante fondos de inversión, “mercado de futuro” o bien, comprando o invirtiendo en las acciones de las propias empresas.

Mediante Internet (electrónicamente), se puede tener acceso a bolsas especializadas en este tipo de inversión en muy diversos mercados de materias primas.

Normalmente, este tipo de inversiones se hacen mediante un intermediario (corredor o bróker) que opera los mercados de materias primas; se trabaja mediante comisiones para estos operadores (del mismo modo que cuando se compra una acción de bolsa, sólo que operando un commodity. El proceso inicial es contactar a un agente de bolsa que abre una cuenta en algún banco de inversión, por ejemplo, en Estados Unidos. Posteriormente se gira el importe de la operación. Ya acreditados los fondos, se puede adquirir alguna de las ofertas que el mercado tiene.

Algunos entes de inversión o mercados son: Chicago Mercantile Exchange, que opera futuros de granos, financieros y metales, La Bolsa de Nueva York, Goldman Commodity, Carmignac Commodities, SCH Selección Materias Primas, Bolsa de Metales de Londres, Bolsa de Petróleo de Londres, Bolsa Nacional Agropecuaria de Colombia.

La forma más fácil de acceso es mediante los corredores o bróker que manejan los puestos de bolsa.

Qué es la inversión en “commodities” o mercado de materias primas

 

 

En tiempos donde la globalización llega a cada rincón del planeta, surgen, también, muchas formas diferentes para “hacer las cosas”; inclusive, el sector financiero se abre a muchas opciones para inversión. Si bien es cierto, desde épocas remotas, ciertos productos eran sinónimo de moneda ─por ejemplo, el maíz, el cacao, el oro─, es en estos tiempos que se resalta, nuevamente, como una forma de inversión financiera, al acceso, cada vez, de más personas.

La inversión en commodities o en materias primas, se ha convertido en una de esas formas de inversión, debido a que son productos disponibles en la naturaleza o, bien, mediante producción; como el maíz, el petróleo, el oro, que tienen un valor similar en cualquier país. En econonomía, se refiere a cualquier producto que se utiliza comercialemente; es una mercancía o producto, sea genérico o un producto básico.

Por mucho tiempo, el concepto commodity se refería especialmente a materias primas o a granel (sin marca). Actualmente, en el ámbito financiero se denomina y amplía el concepto como todo lo que es subyacente en un contrato de futuros de una de bolsa; entonces pueden ser muchos los activos financieros. Los commodities no deben confundirse con valores (securities); como por ejemplo, las divisas, los índices bursátiles, tasas de interés, entre otros.

Algunos ejemplos de commodities son: la electricidad, el petróleo, el trigo producido en granja, la banda ancha de Internet, el cobre, la celulosa o productos semielaborados que sirven de materia prima para procesos más complejos. Se puede decir, que los commodities pueden ser granos, metales, carnes y derivados, energías (como el gas y el petróleo) o los llamados softs, como el azúcar o el algodón. También, hay commodities de tipo financiero, como los eurodólares, Dow Jones, monedas (libra, pesos), entre muchas formas más.

Este tipo de inversión se da en el tiempo, es una inversión a futuro. Si bien es cierto, la volatilidad de los precios, no siempre le da la certeza del comportamiento de los productos en el mercado; también es cierto que en el tiempo, las alzas de los precios de estos productos han demostrado rendimientos mayores y estabilidad en el mercado; pues cada vez más, algunos productos se hacen necesarios e indispensables para el funcionamiento industrial. Esto hace una demanda cada vez más creciente de los productos ─por ejemplo de insumos energéticos, minerales o metales─.